¡GRACIAS POR MÉXICO!

Colosenses 1:9-14 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por ustedes (los mexicanos), y de pedir que sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10 para que anden como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Padre, te amamos, te bendecimos y te exaltamos. Te entregamos a nuestro México con la certeza de que la respuesta a los problemas y desafíos que enfrentamos, vendrá de ti. Gracias por tener a cada mexican@ en tu corazón: Nos amas, nos conoces y deseas bendecirnos.

Gracias por haber enviado a tu hijo Jesucristo a derramar su Sangre en la Cruz, para perdonar nuestros pecados. ¡Limpia cada uno de ellos! Juan 3.16-17.

Gracias por enviar al Espíritu Santo a cada corazón, para vivificarlo con la revelación de Jesucristo. Guía a cada mexican@ a volverse a ti de todo corazón: ¡Qué es tiempo de arrepentirnos, de reconocerte como Salvador y Señor y de abandonar el pecado y a todo dios falso!

Padre: ¡Gracias por no pasar de largo y por enviar la lluvia de tu Espíritu Santo, para convertir el desierto mexicano en campo fértil que produzca mucha cosecha! ¡Danos a cada mexican@ un nuevo corazón! Que tu amor, justicia y rectitud, se asiente en cada ciudadan@, para que venga la paz. Is. 32:15-18. Jn.1.12.

Padre: Bendice cada comunidad, pueblo, ciudad, municipio, estado y región del país. Bendice a los gobernantes con sabiduría e inteligencia para servir a tu pueblo. Bendice a empresarios, comerciantes, profesionistas y trabajadores; así como a cada padre y madre de familia; niñ@, ancian@, jóven, con tu presencia manifiesta. ¡Visítanos en sueños y en visiones! Hch. 2.16-18.

Danos el pan de cada día, y protégenos de toda tentación y ataque del maligno. Sana toda dolencia y libera a tu pueblo de toda esclavitud y temor.

Padre: COMIENZA CONMIGO… Hoy confieso a Jesucristo como mi Señor y Salvador, creyendo con mi corazón y declarando con mi boca, que lo resucitaste de los muertos, para salvarme y darme vida eterna. Ro. 10. 8-10.

¡SEÑOR, ENVÍA A TUS HIJ@S A ANUNCIAR TU NOMBRE POR TODO MÉXICO!

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