POR LA SALUD DE LOS MEXICANOS.

Mateo 8:16-17 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

  • Padre, ponemos delante de ti las principales causas de mortalidad de la población mexicana, pidiendo tu intervención para que los índices bajen, y el sector salud (público y privado), mejore sus servicios y vea mejores resultados en medicina preventiva y curativa, en todo el territorio nacional., en el poderoso Nombre de Jesucristo de Nazaret.
  • Señor, sana las enfermedades cardiacas (infartos, hipertensión) –  la diabetes –  el cáncer – las enfermedades cerebrovasculares –  los padecimientos del hígado – las enfermedades pulmonares – la influenza – la mortandad perinatal – los problemas renales – la obesidad.   
  • Señor Jesús perdona los excesos y los abusos en la alimentación, la glotonería, el sedentarismo, la malnutrición y la desnutrición; perdónanos y ayúdanos a tomar conciencia de cuidar activamente nuestro cuerpo.
  • Te reconocemos hoy como el Sanador de los mexicanos, y te pedimos que derrames tu poder sobre toda dolencia y enfermedad. ¡En tu Nombre Señor Jesús!
  • Señor, tu llevaste sobre ti mismo todas nuestras enfermedades y dolores, y por tu llaga fuimos curados hace 2,000 años. Declaramos 1a de Pedro 2.24 que dice: Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida fuimos sanados. Is. 53.4-5.
  • Creemos que tú eres el Señor que sana, y que tu poder está obrando ahora mismo, sanándonos. Me impongo manos, y declaro que toda enfermedad y dolencia se desarraiga y sale de mí, en el Nombre de Jesús.
  • Así mismo, oro sobre cada miembro de mi familia, declarando salud sobre toda dolencia aguda o crónica, en el Nombre de Jesús.
  • Espíritu de enfermedad, te ato, te reprendo, y te echo fuera de mi cuerpo (di el nombre de la enfermedad que has padecido), como te llames, te secas, te desarraigas, te echo fuera, en el poderoso Nombre de Jesús.
  • Señor, tu Palabra dice también que tú viniste a sanar a los quebrantados de corazón, y a liberar a los cautivos, así qué en tu Nombre, sano de todo padecimiento del alma, perdonando a todos los que me han ofendido y pidiendo perdón por mis ofensas hacia el prójimo; recibo tu perdón por medio de la Sangre de Cristo.
  • Depresión, temor, tristeza, tormento mental, dolor, rechazo, insomnio, ansiedad, pánico y demás aflicciones de la mente y de las emociones, se van ahora, en el Nombre de Jesús. Lc. 4.18-20.
  • Afirmo que toda enfermedad contagiosa, resfriado, fiebre y diarrea desaparecen ahora, ¡En el nombre de Jesús! Estoy protegido de cualquier microbio, bacteria y virus como el COVID 19.
  • Reprendo todo tipo de cáncer y enfermedad inmunológica como sida o leucemia. Declaro fuera de mí, apoplejías, derrame cerebral, presión arterial alta y baja, embolias, diabetes y toda clase de inflamación gastrointestinal, hepática o del páncreas, en el Nombre de Jesús.
  • Reprendo y echo fuera, toda artritis y descalcificación de huesos. Que toda clase de dolor de espalda, cabeza y toda neuralgia desaparezcan en tu Nombre.
  • Señor, tú viniste a liberar a los cautivos, de toda esclavitud, así que declaro que somos liberados de epilepsia, autismo, neurosis, psicosis, esquizofrenia y demás enfermedades mentales, y toda clase de parálisis.
  • Sean liberados y sanados los adictos a las drogas, al alcohol, al sexo, al juego y a la gula. Quiebra toda cadena de esclavitud maligna. Fuera también la avaricia y los celos, y toda forma de idolatría, en el Nombre de Jesús.
  • Confesamos Isaías 35:3-6, que dice que las manos cansadas recuperan las fuerzas, que se afirman las rodillas endebles, que los de corazón apocado se esfuerzan y no temen; que Cristo viene a salvarlos y sanarlos de toda opresión.
  • Declaramos que los ojos de los ciegos naturales y espirituales de mi casa, familia y vecindario les es devuelta la vista, que los sordos escuchan; que el cojo salta y el mudo canta, por la presencia sanadora del Espíritu Santo.
  • Sana y reverdece los huesos y las articulaciones secas y rígidas de los ancianos, que recuperen la movilidad. Declaramos regeneración de nervios, tejidos y órganos, en el nombre del Señor Jesucristo.
  • Reprendemos el espíritu de muerte que acelera los padecimientos, o provoca accidentes; lo echamos fuera, en el Nombre de Cristo.
  • Pedimos protección sobre todo accidente, asalto y violencia.

Hechos 10:38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

  • ¡SEÑOR JESÚS, VISITA MÉXICO!
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