POR LAS MUJERES.

Padre, gracias por dignificar a toda mujer, por medio de tu Hijo Jesucristo. Por la fe en Él, todos somos tus hijos e hijas. Ya no hay diferencia entre judío o griego, esclavo o libre; varón o mujer; todos somos “uno” e iguales en Cristo Jesús.

Padre: Perdónanos por los siglos de abuso y violencia contra las mujeres, a lo largo y ancho de México. Perdona el machismo que degrada a la mujer hasta hacerla un objeto y el matriarcado que la hace dominante y controladora.

Padre: Perdona cada feminicidio, máxima expresión del odio hacia las mujeres. Te pedimos que venga un despertar en la conciencia de la sociedad mexicana, especialmente en los varones, para tratar a la mujer con dignidad y respeto, reconociendo su valor como ser humano, y la igualdad de derechos que posee frente al varón. Declaramos un cambio en el corazón en los varones reconociendo arrepintiéndose de su pecado de maltrato a toda mujer. ¡Padre trae esa convicción a cada varón, no pueden maltratar y abusar de la mujer! En el Nombre de Jesús.

Padre, guarda la integridad física, mental, emocional y sexual de cada mujer; y hazle comprender su valor ante ti, que por amor a cada una estuviste dispuesto a enviar a tu hijo a salvarlas y redimirlas con su propia Sangre.

Señor, que sea erradicada la discriminación, la violencia, el acoso, el maltrato, el abuso sexual, la desigualdad, la inequidad y la desventaja en cuanto a remuneración en los empleos, salud, vida política, etc.

Padre, sácalas de la inseguridad y el temor en que viven muchas de ellas, producto de la orfandad, el abandono y el abuso que experimentaron desde la infancia y aun en su vida adulta; razón por la cual muchas veces no poseen la fuerza interna para decir no, y poner límites a sus agresores. Sana su auto estima a través de tu amor incondicional. Revélales a Jesús, a quien enviaste a morir, por amor a ellas.

Señor, no podemos ser indiferentes al alarmante crecimiento de la trata de mujeres y de la esclavitud sexual a la que son sometidas desde niñas. ¡Clamamos a ti para que se detenga la prostitución y la perversión de la que son objeto! Paraliza y desmantela las redes de maleantes que las reclutan, engañan y dominan ¡En el Nombre de Jesús! Mateo 18.18-19.

Así mismo, saca de la pobreza a las mujeres del campo y de los estados del país donde no hay oportunidades de educación y trabajo. Padre, tu amas a tus hijas, a todas las mujeres. ¡Sálvalas, sánalas, restáuralas y bendícelas!

Cantares 2:10 Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

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