Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

PADRE: Te doy gracias por la maravillosa persona del Espíritu Santo. Hoy me hago consciente de su presencia en mi ser, de que vive dentro de mí, de que soy su morada. Gracias por haberme hecho nacer de nuevo a través de tu Espíritu, y gracias por enviarlo en el Nombre de tu Hijo.

SEÑOR JESÚS: Enseñame a través del Espíritu Santo, abre mis oídos para discernir su voz y tus enseñanzas. Permíteme tener tal comunión, que pueda ser su amigo, y así saber de antemano las cosas que habrán de venir.

ESPÍRITU SANTO: Revélame al Señor Jesús, ábreme el entendimiento a su amor y conforma su carácter en mí. Él Padre es glorificado en que lleve mucho mucho fruto; y sea así un discípulo del Señor.

PADRE: Enséñame a tener compañerismo continuo contigo, para que tu fruto se forme en mí carácter, y otros lo puedan comer: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.

Gálatas 5:24-26 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

PADRE: Renuncio a la carne, muero a ella y a sus pasiones orgullosas y desordenadas, cada día. Muero a la codicia y avaricia del mundo. Enséñame a vivir por el Espíritu Santo y a actuar por el Espíritu Santo. Quiero llevar a cabo obras vivas y no muertas. En Cristo Jesús, amén.

RECOMENDACIÓN:  Oremos en el Espíritu a lo largo del dia, hasta lograr hacerlo por una hora diaria. Canta al Señor también en el Espíritu.

PADRE: El pan de cada día, dánoslo hoy. Suple mis necesidades que ya conoces, conforme a tus riquezas en gloria, en Cristo Jesús. Creo en ti, y en tu fidelidad. ¡Alabo tu Nombre! Hágase tu voluntad en los Pastores y miembros de mi iglesia. Sopla vida, danos un aliento sobrenatural a cada asistente a esta congregación; y en tu benignidad límpianos con tu Sangre de toda obra muerta, en el Nombre de Jesús, amén.

Hechos 3:19-20 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, 20 y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado. 

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