El cambio es un proceso de sustitución y reemplazo, dicho de otra manera, quitar algo para poner algo nuevo, algo mejor. Dios nos está haciendo esta invitación a cambiar y para cambiar es importantísimo que nosotros renovemos nuestra forma de pensar y activemos nuestra voluntad.

El objetivo es entonces, cambiar las ideas incorrectas que tenemos de nosotros mismos, de cómo nos relacionamos con Dios y con los demás, y para activar ese cambio, se requiere de nuestra voluntad. Es en el momento que activamos nuestra voluntad, que Dios puede comenzar a hacer este proceso de renovación. Activar nuestra voluntad para ponerla en acuerdo y concordancia con el consejo y el plan de Dios.

Nuestra pelea es contra “alma”, así se llama con quien estamos peleando y estaremos peleando mucho tiempo. Lo importante es que vayamos ganándole los rounds y ver si le damos un Knock Out, es decir vencerla. El alma es la parte de nuestra naturaleza que se tiene que alinear a la Palabra de Dios.

Romanos 12:2 (NTV) No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.

La pelea contra el alma, es la lucha contra pensamientos y creencias erróneas, engañosas y falsas, que se encuentran arraigadas en nuestro ser. Están ahí, bien pegadas, pues fue la manera como nos enseñaron y aprendimos a vivir; es la forma en que hemos hecho las cosas, la cultura de nuestra familia e inclusive de nuestro pueblo.

¿Y qué provocan esas creencias? Pues oposición a la libertad que Cristo ya compró para nosotros. Tenemos que caminar hacia la libertad en Cristo, saber que es ser libres verdaderamente, y experimentarlo en los pensamientos, emociones y voluntad.

Juan 8:31-36 (RVR1960) Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? 34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

¡La verdad, la fe puesta en acción, nos dará la victoria¡

Los peleadores, tienen que preparase, estudiar al contrincante, y subirse al ring. Tú y yo tenemos la invitación de subirnos al ring, equipados con las armas que Cristo nos ha dado. En Efesios 6 encontramos toda la armadura con la que pelearemos.

Así que ¿Le creeré a Dios o le seguiré creyendo a mis pensamientos y sentimientos?

1 Pedro 1:22-23 (RVR1960) Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

¡Súbete a pelear, a hacer valer en tu vida el triunfo de Cristo en la cruz y con su resurrección!

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